EDITORIAL
Paula Campos Pavez
Licenciada en Comunicación Social
Post- Grado en Derechos de los Niños en la Comunicación, Género, Convivencia y Mediación.
¿Qué entendemos por conflicto y cuándo termina?
Para Humberto Maturana, el conflicto aparece cuando en el encuentro de diferentes deseos en la convivencia, uno se detiene a reflexionar, a conversar con el otro y se va en direcciones diferentes lo que puede devenir en una situación de lucha si uno quiere la preminencia del camino que se ha escogido. Desde la comunicación el conflicto puede entenderse como la incapacidad de establecer comunicaciones armónicas y eficientes.
¿Es decir, tener sí o sí, la razón?
Algunos estudiosos señalan que, el conflicto es coexistencia, es necesario y bueno para la vida social si sus resultados o consecuencias resultan destructivas no son por el conflicto mismo si no por nuestra incapacidad para asumirlos y enfrentarlo.
El conflicto es una parte natural de nuestras vidas, no es bueno, ni malo. Es una tensión que se provoca a partir de puntos de vista diferentes, el problema es que no logramos gestionar la salida.
Existen diferentes visiones de conflictos: está la visión tradicional, la visión interaccionista y la visión de las relaciones humanas, desde donde los conflictos son naturales e inevitables entre los grupos humanos.
Tendemos a identificar el conflicto como un sentimiento de antipatía, hostilidad odiosidad e incluso lo podemos llegar a identificar con la violencia. Es importante hacer la distinción entre problema – que es una situación de interrupción del funcionamiento normal de una familia u organización, es el motivo por el que muchas veces se llega al conflicto- y conflicto entre las personas y en las organizaciones.
Hablar del problema, nombrarlo y escucharse es una obra en III actos que finaliza con una resolución del conflicto a condición de que se plantee la superación del problema. Para resolver un conflicto tiene que existir en primer lugar y de manera imprescindible la voluntariedad.
Algunos de los orígenes como fuentes de conflictos son: en el choque de valores, las responsabilidades mal definidas, competencias internas, dinámicas grupales, no escuchar activamente a otros, información discordante, objetivos divergentes.
El conflicto tiene niveles y dimensiones que tienen que ser valoradas para ser resueltas, por eso se estudia y se escribe muchos del tema, pues afecta y tiene que ver con nuestro día a día.
¿Si el buen clima laboral es una percepción y un poderoso factor, cómo hacer para mejorarlo?
Valorando el proceso, a través del acompañamiento de encuentros e intercambios con el objetivo de diferenciar las posturas, delimitar el asunto, explorar necesidades y diferencias, centrarse en áreas de acuerdo.
Hacerse cargo del conflicto, es necesario útil y productivo para mejorar la convivencia y la percepción del clima laboral.
La convivencia ´´es productora de lazos de amistad, compromiso y solidaridad´´ Sin embargo, también es un proceso dinámico que se enseña y se aprende en lo cotidiano pues, los conflictos son parte de esa cotidianeidad y saber resolverlos también.
